27 de febrero de 2017

Crítica: Battle Beast - Bringer of Pain

Parece que fue ayer cuando los finlandeses Battle Beast ganaban el concurso de bandas de Wacken Open Air 2010, y lo cierto es que han pasado ya 7 años. Apenas un año después lanzaban Steel, un LP con un nombre muy bien elegido que presentaba un heavy metal caracterizado por sus pegadizas canciones y por sus voces femeninas. En 2017 ya son tres las vocalistas que han pasado por la banda, y cuatro los álbumes que han visto la luz, el último, Bringer of Pain.

Battle Beast - Bringer of Pain

Bringer of Pain es diferente pero continúa la dinámica de Unholy Savior (2015). Noora Louhimo está en mejor forma que nunca y ya no hay duda de que se ha hecho con las riendas del grupo y es sin duda la imagen y fuerza de Battle Beast. Una cantante con pelotas para el metal que se ha ayudado por unas composiciones totalmente heavys pero con un regusto a rock de los 80 con teclados y pegadizos synths para convertirse en un icono del metal finlandés.


Lo nuevo de Battle Beast es un trallazo casi de principio a fin, empezando con la potente "Straight to the Heart", que es un claro ejemplo de ese tono ochentero y que cláramente podría estar sonando en el club Technoir de la película Terminator. Tema pegadizo tras tema pegadizo, en fuerza destacan prácticamente todos y las letras y estribillos quedan grabados desde las primeras escuchas. Los finlandeses no inventan la rueda y las influencias son múltiples, tanto de bandas famosas hace 3 décadas -Skid Row siendo tal vez una de las principales- como de bandas heavys a lo Grave Digger o artistas también suomis de la rama del power metal como Nightwish o Sonata Arctica.

4/5

Bringer of Pain es un disco bastante controversial ya que Anton Kabanen, guitarrista y hasta ahora principal compositor de la banda, fue despedido por supuestamente no considerar las opiniones del resto del grupo. Como hemos citado, el sonido continúa el del anterior trabajo pero se distancia más de los primeros discos, tornándose más pegajoso y popero. Para otros ésto puede ser un gran pero, pero los 10 temas incluidos y casi 40 minutos de duración son sólidos y funcionan a la perfección, al igual que las guitarras de Joona Björkroth, nuevo axeman y hermano de Janne Björkroth (teclados), a quien también acompaña en la formación vikinga Brymir.

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