2 de julio de 2015

Crónica: Tuska Open Air 2015 - Domingo (3/3)

Lo bueno, si breve, ¿dos veces bueno? Lo cierto es que todos los años nos pasa lo mismo. Durante el festival el calor finlandés (no, no es una broma) y el cansancio acumulado durante los conciertos y no conciertos nos hace pensar en la vuelta a casa, y a la vez, nos sentimos un poco tristes porque el final de Tuska Open Air se acerca. Afortunadamente, aun nos queda el domingo por delante, con bandas de la talla de Stratovarius, Opeth o la del maestro de ceremonias, Alice Cooper.


Viernes 26 de junio
Sábado 27 de junio

Domingo 28 de junio


Mors Subita



Una banda semidesconocida por estos lares pero que hay que tener muy en cuenta. Death y thrash con algún toque más bruto y cierto tono groove e incluso técnico. Muy agresivo. Asistir a primera hora (es decir, a las 14.10) fue duro pero fructífero. De nuevo comenzaba la última jornada de Tuska Open Air y de nuevo bandas y asistentes iban a por todas.

Warmen



"The Race", con voces de Pasi Rantanen y una estructura muy a lo Racer X ha sido sin duda uno de los temas del año 2014, por mucho que el último trabajo de Warmen no haya terminado de cuajar. ¿Estamos ante el último disco de estudio de los hermanos Wirman y su último concierto en una larga temporada? El tiempo lo dirá lo dirá, pero escuchar canciones como "Separate Ways" de Journey o "Somebody Is Watching Me" de Rockwell (y con Alexi Laiho a las voces) es siempre sinónimo de diversión. Yo diría que nos divertimos más de lo que la banda podía ofrecer, pero si lo hicimos por algo sería.

Mokoma


Mokoma es un grupo casi tan quemado en Finlandia como Stam1na. No nos engañemos, ambos son buenos, ¡pero es que suenan en la radio 24/7! Asistir a su actuación en el Radio Rock Stage era un must por dos cosas: Ni somos finlandeses (no nos tienen tan quemados), ni queríamos perdernos la etapa que abre Elävien kirjoihin (2014, Sakara Records), LP que se centra en la caida y superación del icónico frontman de Mokoma Marko Annala.


El bolo tuvo de todo y se puede decir que todos los asistentes quedaron satisfechos. Temas potentes "no tan convencionales", sus clásicos "summer hits" (y es que en lo que va de verano, por poner un ejemplo, Mokoma ya han hecho 5 festivales en Finlandia, sin contar conciertos normales), moshpits, gente muuuuuy tocada armando jaleo...

Opeth



¡Por fin! Los tres cuadros de Pictures at an Exhibition Pale Communion y Mikael Åkerfeldt y cia sobre el escenario. Opeth no son fans de conciertos de 1 hora, pero es lo que tocaba, y por eso centraron su setlist tanto en el citado último LP como en algunos temas de discos anteriores. Un total de 6: "Eternal Rains Will Come" y "Cusp of Eternity", "The Drapery Falls", "The Devil's Orchard", "The Grand Conjuration" y como colofón final "Deliverance".

Stratovarius



Otra de las actuaciones para rememorar un disco clásico del metal finlandés: Visions, lanzado en 1997 por la alineación clásica de la banda que poco a poco va dejando paso a los nuevos Stratovarius. Timo Kotipelto con unas voces que parecen mejoradas desde la última vez que le vimos (¿Cómo es posible?), un Jens Johansson que sigue siendo la piedra angular de la banda y un Matias Kupiainen que calcaba las partes de Tolkki a la guitarra o incluso las superaba. La setlist fue ni más ni menos que Visions (no hubo más), aunque acertadamente se cambió para cerrar con Black Diamond y casi casi cerrar una edición de Tuska que vuelve a agradecer que se hagan este tipo de shows con bandas locales.

Alice Cooper



Mucho más que música, es innegable que aunque uno no sea gran fan de Alice Cooper, si asiste a uno de sus conciertos va a salir con una sonrisa en la cara. El festival se cerraba con un espectáculo de más de 20 temas que incluía todos los clásicos, un puñado de covers y un montón de detalles difuminados a lo largo de la casi hora y media de concierto. "House of Fire", "No More Mr. Nice Guy", "Poison", "He's Back (The Man Behind the Mask"... demasiado. El cierre no podía ser otro que el "School's Out", que parecía confirmar que el verano había llegado definitivamente a Finlandia, y es que durante los tres días de festival el Sol ha pegado casi tan duro como las bandas de Tuska Open Air 2015.

Volviendo al primer parrafo, nos vamos contentos por el altísimo nivel del que seguramente es el festival de metal más diferente, tristes porque se haya pasado tan rápido, y felices por saber que el año que viene repetiremos con Tuska Open Air 2016. Y es que el que viene a Tuska repite.

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