7 de mayo de 2015

Reseña: Tribulation - Children of the Night

Tribulation a pasado de ser un grupo semi-desconocido e incluso underground a estar en las páginas en la mayoría de publicaciones. Está bien, el hecho de que Century Media los fichara para este tercer LP tiene algo que ver, pero en realidad el mérito lo tienen los suecos: Tres discos, tres obras que todo fan de la música metal debería escuchar, por no hablar de masterpieces, donde The Children of the Night no es excepción.

Tribulation - Children of the Night

Éste tercer LP es un giro radical hacia el heavy metal, dejando atrás los dos primeros discos que les sacaron del underground por, en primera instancia, lanzar un LP de death clásico que resultaba en todos los sentidos (The Horror, 2009) y segundo otro que introducía interesantes elementos progresivos y black a niveles a veces imperceptibles (The Formulas of Death, 2013). Por supuesto el death bebe del heavy metal, pero ésta vez el cambio es tan radical que merece la pena destacarlo.

¿Alguien echa de menos a In Solitude? Seguramente no haya dado tiempo desde que anunciaron su separación, pero comparar Children of the Night con el último trabajo de los también suecos no es descabellado. The Death and Rebirth of..., vinilo de 7" lanzado a principios de año, adelantaba el cambio y La Muerte y Resurrección de Tribulation. Y no, no hay cambios en la alineación.

Tribulation - Children of the Night

Las voces rasgadas siguen siendo protagonistas en la banda, pero las canciones bajan revoluciones y su tono se orienta al rock y heavy clásicos, con alguna pincelada gótica y siempre con bastante oscuridad. Los nuevos temas destacan a todos los niveles: pegadizas, sencillas, muy trabajadas y con momentos para todos los instrumentos. Muchos matices en un LP que desde la primera escucha nos va dejando esa sensación de que cada tema es mejor que el anterior y no queremos que acabe. Aún queda mucho año, pero casi con total seguridad podemos afirmar que Children of the Night será uno de los mejores discos de 2015. Sus predecesores ya lo fueron en 2009 y en 2013, dos auténticos trallazos que de no ser tan diferentes se podría afirmar que son superados por Los Chicos de la Noche.

Vale la pena perderse en todas y cada una de las canciones, aunque para abrir boca os contamos algunos de los highlights. "Strange Gateways Beckon" da el pistoletazo de salida con una oscura introducción a órgano reminiscente de Opeth, o mejor dicho, de las bandas a las que Opeth rinden culto. Lejos de quedarse ahí, los instrumentos y voz van incorporandose para crear una armonía increíble cuya producción deja lugar a los detalles en cada uno de los componentes.

La guitarra solísta está muy presente desde el principio, con melodías casi tan memorables como los propios temas. Los anteriores trabajos también tenían buenos leads, pero aquí lucen muchísimo más, y eso se nota en la citada apertura o en clásicos instantaneos como "Melancholia", cuyos riffs se clavan en la cabeza con la primera escucha. Los cási 60 minutos de duración están envueltos en una atmósfera oscura en la que muy a menudo nos encontramos melodías y detalles que parece que ya hemos escuchado antes, ¿conocéis esa sensación?.

"Själaflykt" y "Cauda Pavonis" funcionan perfectamente como instrumentales, y aunque os contáramos que "The Motherhood of God" es una de las mejores canciones del trabajo mentiríamos: En realidad todas lo son.

5/5


¿Por qué se otorga una u otra nota a un disco? Es más, ¿por qué nos molestamos en dar una puntuación? La música va mucho más alla, y eso desde luego pasa con The Children of the Night. Tal vez la nota sea para expresar de alguna forma concreta que un disco necesita ser escuchado. Y aunque se me ocurren muchos discos que recomendar este año, de momento el que va en cabeza es The Children of the Night. Canciones muy bien escritas y ejecutadas, melodías que no salen de la cabeza...

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