29 de marzo de 2015

Crónica: Amaranthe, Engel y Santa Cruz (Madrid, Sala Copérnico, 28 de marzo 2015)

Power metal, pop y muchas influencias comerciales en el bolo del pasado sábado en la Copérnico, Madrid. Y es que Amaranthe y Engel no son grupos aptos para metaleros chapados a la antigua.


Santa Cruz


Sonido malillo, actuación con falta de brío y un cantante que tiene que mejorar mucho. Bastante populares desde el lanzamiento de su primer LP, Screaming for Adrenaline, hace ya dos años, uno de los peros que se les suele poner es que pecan de tirar demasiado de los que son sus ídolos. Bandas como Guns N' Roses o Skid Row, aunque a Arttu "Archie" Kuosmanen le queda mucho para llegar a cantar como Sebastian Bach.


El setlist fue corto, de apenas siete temas entre los que estaban el opener "We Are the Ones to Fall", "Wasted N' Wounded" o "Aiming High", con la que cerraban. Se echaba de menos su popular "Screaming for Adrenaline", no había tiempo para más y el público tampoco parecía necesitarlo.


Engel


Sin duda, la sorpresa de la noche. Engel es una banda con ya una cierta trayectoria formada en 2005 por el actual guitarrista de In Flames Niclas Engelin. Paradógicamente, Engelin no salta al escenario con la banda en la mayoría de los conciertos, aunque su toque está sin duda ahí.


El sonido de la banda bebe del de otras de su ciudad natal, Göteborg, y podemos decir que son representantes modernos del llamado Gothenburg Sound. Death melódico con muchas influencias alternativas, industriales y incluso dubstep, en un concierto de una decena de temas que repasaban su discografía. Desde los últimos y cañeros "Salvation" o "Your Shadow Haunts You" hasta el srillexero "Question Your Place" o "Until Eternity Ends". Un vocalista que cumplía, un sonido que cambiaba radicalmente respecto a la primera banda, y una puesta en escena que sorprendía a muchos, ya que se trataba seguramente del grupo más desconocido del bolo, al menos en España.


Amaranthe


Tres vocalistas, guitarra, batería y bajo. Y un montón de melodías pregrabadas que no restaban puntos al espectáculo que es Amaranthe: Metal comercial con una base power que se tiene en pié por contar con canciones pegadizas que bien podrían pertenecer a artistas como Lady Gaga. Los suecodaneses tocaban casi una veintena de temas que repasaban su repertorio. "Digital World", con la que abrían, "Invincible", "1.000.000 Lightyears", "Serendipity", "Drop Dead Cynical" y por supuesto "The Nexus", con la que cerraban, son algunos ejemplos.


El sonido estuvo bien en todo momento aunque ver la ausencia de teclados desconcertaba en algunos momentos. El trio Jake E. Berg, Elize Ryd y Henrik Englund funcionaba bastante bien en el escenario y fue sin duda el centro de atención. Está bien, no estamos ante virtuosos de la voz, pero sin ellos no habría Amaranthe.


Sin llegar al sold-out, la sala Copérnico estaba bastante llena, con un público variado que iba desde gente con la mayoría de edad hasta metaleros más veteranos, algo que sin duda llamaba la atención dado el cartel.

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