8 de noviembre de 2013

Crónica: The Ocean Collective + Shining en Shoko (Madrid)

Hacride y Tides From Nebula


Cuatro actuaciones en un periodo de menos de cuatro horas, con los correspondientes cambios de grupo y montajes en el escenario -a la vista de todos- supone que las cosas tienen que hacerse muy rápido y muy bien para funcionar. Con una hora de inicio fijada a las 19.30, la actuación de Hacride fue corta pero convincente, con un sonido bueno pero mejorable que comenzaba a asentarnos en un espectáculo en el que tal vez los franceses era la banda que más desentonaba en estilo: Death metal con tintes progresivos. Dando un repaso a su nueva propuesta, Back to Where You've Never Been, lo que más destacó fue la actuación de Luis Roux, vocalista, que confirma ser un gran fichaje para la banda, cosa que también parecen pensar The Ocean, que le invitarían más tarde a compartir una canción. En cuanto a temas, también destacar "My Enemy", cierre del anterior trabajo (Lazarus, 2009) y también de la actuación.

Tides From Nebula en Madrid (Shoko)

Los problemas comenzaban con la preparación del set de Tides From Nebula. Problemas con los ajustes de sonido obligaban a retrasar el concierto casi un cuarto de hora en un horario realmente apretado. Por suerte, el sonido de los polacos fue el mejor de la noche, desembocando en una sorpresa para la mayoría de los asistentes. Su estilo, post-rock clásico pero con un toque muy espacial, haciendo sonar por momentos las guitarras como teclados o harpas a base de tappings. Un sonido muy limpio, púramente instrumental y con una puesta en escena muy elegante.

Shining


El bolo de Shining no se salvó ni siquiera por la excelente puesta en escena de Jørgen Munkeby y los suyos: El sonido fue completamente caótico, resultando en un batiburrillo en el que sólo destacaban bajo y batería. Aún conociendo las canciones era tarea cási imposible distinguirlas. Una verdadera pena ya que gran parte de los asistentes venían a ver a los noruegos, un grupo único que mezcla jazz y metal extremo en un espectáculo muy vistoso en el que se jactan de poder plasmar en directo lo que escuchamos en los discos.

Shining en Madrid (Shoko)

Los problemas de sonido previos a la actuación de Tides From Nebula retrasaron la entrada de la banda, que montó y probó rápidamente para ver que el ajuste de sonido era lento y también con problemas. Los músicos no paraban de pedir la subida de sus instrumentos, que sonaron bien individualmente pero que tras empezar el concierto era imposible distinguir. Sonando púramente a ruido, lo que parecía una introducción que desembocaría en algo coherente era en realidad "HEALTER SKELTER". Apenas tocaron 6 temas, entre ellos por supuesto "Fisheye" de Blackjazz y "I Won't Forget" de One One One, pero la verdad es que el sonido era tan malo que costaba reconocer la inconfundible versión de King Crimson "21st Century Schizoid Man". Efectivamente, no olvidaremos la actuación debido a su pésimo sonido, pero el grupo estuvo de 10, mostrando una energía incombustible con un Jørgen Munkeby que se dejaba el alma en el saxofón y un Håkon Sagen que tocó su guitarra sobre el escenario, sobre la barra del bar y sobre la pasarela del segundo piso. Ahora, a esperar a que los noruegos vuelvan y ofrezcan un concierto donde los ajustes de sonido estén a la altura de su ejecución y no haya que empezar con prisas.

The Ocean Collective


Tras el mal sabor de boca de Shining -bueno, de su sonido-, cruzábamos los dedos para que The Ocean sonaran medianamente decente. Afortunadamente el sonido fue bueno, pese a que el volumen de las voces era bastante bajo durante la primera mitad del concierto, aunque eso no es suficiente como para quitar ni una pizca al mérito de Loïc Rossetti, vocalista y frontman de la banda. Un hombre que se dejaba los pulmones gritando, que interpretaba a la perfección las clean vocals y que no dudaba en lanzarse sobre un público de apenas 100 personas.

The Ocean Collective en Madrid (Shoko)

The Ocean cancelaron hace poco su participación en el festival Summer Slaughter porque la organización no les dejaba lanzarse al público, entre otras cosas, pero en la sala Shoko de Loïc Rossetti lo hizo incluso desde la pasarela superior (a unos 4 metros de altura) sin dejar de interpretar las rasgadas voces en lo que el público lo recogía, zarandeaba de un lado a otro y finalmente lo devolvía al escenario. Lamentablemente no tenemos instantánea para ésto, pero es que lanzarse desde semejante altura requería la máxima concentración de gente posible.

The Ocean Collective en Madrid (Shoko)

Salvo los obligatorios dos temas adicionales en forma de bís, el setlist fue íntegramente para Pelagial, un álbum que estará entre los mejores del año y que va acompañado de una proyección que se fundía con la forma de actuar de la banda y en especial de Rossetti y también de Jona Nido, gran guitarrísta que abandona al colectivo tras ésta gira. Sobre su actuación, nada que objetar, aunque no sabemos si el bombo de la batería puede decir lo mismo, ya que fue su punto de apoyo en gran parte del concierto. Saltos y brincos que contrastaban con la aparente tranquilidad del verdadero centro de éste gran grupo: Robin Staps. El fundador del proyecto finalizaba la interpretación del LP rendido ante sus pedales y demás instrumentos. Un espectáculo en el que nos encantaría repetir. ¿Qué le depara ahora a los alemanes, la senda del post.rock o un retorno a territorios más hardcore? Os invito a escuchar de nuevo Pelagial, en sus aguas tal vez se encuentre la respuesta...

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