28 de octubre de 2013

Crónica: Children of Bodom en La Riviera (Madrid)

La Riviera parece ser la única sala de Madrid en la que una banda como Children of Bodom puede ofrecer sus conciertos. Los finlandeses vienen cada dos años -cada vez que lanzan un nuevo LP- y su mezcla de estilos sigue siendo un aliciente tanto para quienes les descubrió con sus primeros trabajos como para nuevos fans que quedan prendados de ideas más modernas y cercanas al rock comercial. Ambas cosas están presentes en Halo of Blood, un trabajo con el que han salido a girar con los también finlandeses Medeia y los polacos Decapitated.

Children of Bodom en La Riviera (Madrid)


El concierto de Medeia fue un desastre. La banda ofrece algunos alicientes al death melódico tradicional que pueden hacer otras bandas, pero el sonido no fue para nada bueno, y de hecho lo más destacable fue ver a los seis miembros del grupo sobre el escenario. Dos guitarras, un bajo, un batería, una teclista que se levantaba a animar en cuanto tenía un rato libre, y el cantante. Iconoclastic, su cuarto larga duración, veía la luz el viernes pasado, y aunque no pudimos escucharlo bien en directo, nos lo apuntamos, ya que por ejemplo "Misery Prevails", con la que cerraban, se intuía como un temazo. Hay que destacar la entrega del grupo ante un público frio y poco colaborativo al que sólo lograron mover bajando al foso y formando ellos mismos el moshpit.

Decapitated, tal vez con el mejor sonido de la noche debido a la potencia de su vocalista y sus tres instrumentistas, fueron víctimas de un cartel mal elegido a priori: Children of Bodom tienen por supuesto un toque death, pero está muy lejos del death rápido y técnico de los polacos. Esto desembocó en un público que no disfrutaba -salvo los que decidieron ir al moshpit- de las canciones y esperaba al grupo principal pese a que el bolo se redujera a una escasa media hora en la que Decapitated cumplió con creces. Simplemente no estaban ante su público.

Poco antes de las 21.30, Jaska, batería, hace la entrada en el escenario seguido por Alexi y compañía. Children of Bodom abren con "Transference", uno de los primeros sencillos de Halo of Blood, y la gente se vuelve loca. A simple vista la mayoría de asistentes, especialmente en primeras filas, asistían tal vez al primer concierto de los finlandeses debido a su corta edad, propiciando muchos gritos y emoción desde el momento en el que sonaban los primeros punteos. El sonido fue muy bueno y cada instrumento estaba en su sitio, aunque no tan claro como en Decapitated.

Children of Bodom son una banda que lleva muchos años girando. Para ellos cada concierto es el mismo, pero esto no quiere decir que no lo pasen en grande. Con el paso de los años han ido ganando en madurez y la actuación de ayer destacó por varias cosas. Primero, la banda estuvo más seca de lo normal con la gente. Tal vez fue debido a que el cartel de tres bandas obligó a acelerar las cosas, pero no hubo ni duelo guitarra / teclado ni solo de batería. Segundo, quitando algún error puntual, la ejecución sobre el escenario fue sublime. Laiho está en su mejor momento como vocalista y verle tocar los complicados solos sigue siendo una maravilla. Personalmente creo que se sigue echando en falta más participación por parte de Roope Latvala, aunque es cierto que en Children of Bodom queda relegado al puesto de guitarra rítmica, cumpliendo con creces independientemente de su nivel de alcohol en sangre.

Children of Bodom en La Riviera (Madrid)

El setlist fue toda una sorpresa, y al igual que en su penúltima gira se retomaron temas clásicos como "Silent Night, Bodom Night" o "Lake Bodom". En general se dió un repaso discográfico en el que el único olvidado fue Relentless Reckless Forever, el cual hubiera preferido a Blooddrunk del que se tocó el tema homónimo. Las pistas elegidas del último trabajo, aparte de "Transference", fueron "Halo of Blood", tal vez el tema más cercano al death que los chicos de Bodom han hecho nunca, y los dos temas lentos, "Screan for Silence" y "Dead Man's Hand on You". En general una lista muy asequible, con 16 canciones que se hicieron cortas ya que el set duró menos de hora y media, incluyendo introducciones entre canciones y la propia apertura del concierto.

¿Conclusión? Un concierto destacable a nivel técnico y no tanto al de sorpresas o espectáculo en general. El verdadero espectáculo está en la ejecución por parte de Alexi, Janne, Roope, Jaska y Henkka.

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