18 de julio de 2018

Crónica: Tuska Open Air 2018

Un año más nos desplazamos a la capital de Finlandia para encontrarnos con viejos amigos y conocidos en una cita obligada para nosotros: Tuska Open Air. El festival metálico más grande del país nórdico tiene algo que nos llama, aunque ésta vez no lo hicieran tanto los llamados headliners, Body Count, Gojira -¡éstos sí!- y Parkway Drive. Tres jornadas por delante y un sinfín de conciertos y afterparties en un clima que se portó y en el que apenas hubo algún ligero chispeo.

Parkway Drive


Tribulation


La primera cita obligada del festival. Los suecos Tribulation han pasado por varias épocas, todas destacables, pero a día de hoy consiguen hipnotizarte con su oscura atmósfera y con un sonido entre el rock y el gótico. Desde los primeros acordes consiguen adentrarte en su mundo onírico de carácter sibilino gracias a esos sonidos también psicodélicos. Un show muy bien estudiado en el que cada uno de los miembros de la banda muestra mucha energía de principio a fin, aumentando esa base tenebrosa y misteriosa que les caracteriza.

Tribulation

Pero si alguien me llamó la atención más que ninguno ese fue Jonathan Hultén, sacado de las mismísimas entrañas del infierno. Parecía como un esbirro de Lucifer, como un pequeño demonio ágil, con poderes para persuadir gracias a sus demoníacas coreografías que no podías dejar de seguir con la vista ni un segundo. El set se centraba como no en Down Below (2018) y en The Children of the Night (2015), dejando casi fuera The Formulas of Death (2013) y completamente olvidado a The Horror (2009). Supongo que con un set tan corto tampoco nos podemos quejar.

Mantar


Mantar

Tentados estuvimos de ir de nuevo a Moonsorrow, pero nos repartimos para asistir al espectacular bolo) de Mantar en el Inferno Stage. Allí los conocimos en 2016 y debemos repetirnos la misma pregunta: ¿Fueron Mantar los responsables del mejor concierto del festival?. Desde entonces han lanzado un nuevo trabajo en forma de EP, The Spell, y un nuevo tema, "Age of the Absurd", adelanto del tercer trabajo que se edita este año. Durante los tres cuartos de hora de concierto Erinc (Batería, voces) y Hanno (Guitarra, voces) dieron todo en un set crudo en el que no hizo falta bajo: Dos instrumentos, voz, mucho humo y pedales valen para crear una de las experiencias extremas del metal del momento. El dúo terminaba el set abriendo una botella de whisky para las primeras filas y pidiéndonos que la repartiéramos.

Moonsorrow


Moonsorrow

Tan vikingos como siempre, ensangrentados de los pies a la cabeza y amados por un público acérrimo. Moonsorrow es de esas bandas que no se cansa uno de ver, un ejemplo de profesionalidad tanto en estudio como en directo. Aunque no tocaron temas del Voimasta ja Kunniasta que es, dicho sea de paso, el álbum preferido de servidora, sí que tocaron grandes temas como "Pimeä", el imperdible "Suden Tunti" o "Kivenkantaja", entre otros. En su línea, con energía y entrega.

Arch Enemy


Arch Enemy

Arch Enemy abrían con "The World Is Yours", uno de los pocos temas salvables de su Will to Power, y aunque Alissa White-Gluz ya no parece tan marioneta como hace años, sigue estando lejos de ser la gran frontwoman que es Angela Gossow. Como era de esperar, los de Amott se centraron en los dos últimos trabajos pero no dejaron olvidados a sus fans, intrerpretando también temas de Wages of Sin, Anthems of Rebellion y Doomsday Machine. Si la memoria no nos falla, no hubo nada pre female-fronted, y álbumes como Burning Bridges o Stigmata parecen haber caído en el olvido para la banda. Una pena. Concierto pequeño y sin florituras pero bien estudiado y bastante movimiento entre los asistentes.

Meshuggah


Meshuggah

Recta final de la jornada de apertura con el que tal vez debió ser el headliner del viernes. Meshuggah son completamente explosivos en directo, con un sonido djent limpio que ellos han ayudado a fraguar y que ahora imitan multitud de bandas. A The Violent Sleep of Reason (2016) le faltó tal vez una nueva vuelta de tuerca, y por eso su presentación se limitó a dos temas. Pero qué temas. "Clockworks" y "Violent Sleep of Reason" sonaban casi al principio en un set centrado en su etapa moderna en el que se añadían dos temas del discutido Nothing (2006). Es practicamente imposible mantenerse impasible a la música de los suecos, ya sea siguiendo el ritmo -intentándolo- con la cabeza o entrando en la zona de moshpit, algo casi irresistible para el "Bleed" con el que cerraban. Salíamos del tent stage completamente fundidos y con la sensación de haber visto a un headliner que no fué.

Body Count


Los de Ice-T abrieron con su mezcla de Raining Blood y Postmortem y... ¡con Dave Lombardo a la batería! (Que estaba presente debido a su proyecto Dead Cross, así que nos lo olíamos). Lamentablemente tan sólo durante medio tema, en un concierto bastante aburrido, con mucha palabrería por parte del americano y encima dejándose fuera del set "All Love is Lost", de lo único potable de un Bloodlust en el que ni el citado primer tema versionenando Slayer funciona. Del headliner del viernes nos quedamos con Institutionalized, que tocaban intentando alargar su concierto en un encore que tuvo hasta tres temas más. A la organización: Por favor, no volvais a cerrar un viernes Tuska con un grupo similar...

Galactic Empire


Galactic Empire

Curioso a la par que friki ver a los miembros de Galactic Empire dar su interpretación personal de varios de los clásicos de John Williams de Star Wars. Está claro que esos no eran ni Fett ni Vader -¿problemas de copyright?- y sus indumentarias daban hasta penita, pero sin duda era curioso ver a los 5 miembros sobre el escenario, empezando el bolo con la famosa respiración de su frontman y tocando temas de todas las películas, incluyendo los de la última trilogía, tal vez los que más triunfaron al estar menos trillados. La banda ha sacado ya su Episode II, que no está nada mal, aunque sea por variar ¡o por mezclar metal y Star Wars!.

Beast in Black


Beast in Black

Best in Black congregaban a bastante público frente al Main Stage en un concierto que, como no, se centraba en interpretar casi al completo su debut del año pasado Berserker. Auténticas fieras del metal, Yannis Papadopoulos asume a la perfección las voces en la nueva formación de Anton Kabanen, ex-guitarra y compositor de Battle Beast, con los que a todas luces comparten barias canciones con diferentes nombres pero practicamente misma instrumentación. Tanto debut como formación están teniendo una asombrosa acogida dentro de Finlandia e incluso fuera, especialmente entre los fans del heavy metal más clásico.

En plena forma, las voces de Yanis pueden pasar por femeninas, por supuesto sin que su rango vocálico se limite a ello. La química en el Main Stage fue asombrosa, con mención especial para el dúo Kasperi Heikkinen (guitarra) y Máté Molnár (bajo) y sus caretas de Mario y Luigi durante la discotequera "Crazy, Mad, Insane". La banda hace honor a su nombre porque son, sin lugar a dudas, unas bestias en el escenario.

Carpenter Brut


Carpenter Brut

¿Por qué a la mayoría de los metalheads les gusta también el Synthwave? Música electrónica, sonido 80s, y en el caso de los franceses Carpenter Brut, un guitarrista y un batería que actúan en los directos con Franck Hueso, the man behind the synths. Doce temas y una outro -El "Maniac" de Michael Sambello- entre los que destacaron "Turbo Killer", "Meet Matt Stryker" o el "Beware The Beast" con Mat McNerney a la cabeza (Grave Pleasures, DHG). La acogida, sencillamente increíble, aunque a los seguidores del francés el show se nos queda ya un poco corto y falto de innovación, por muchos devil horns que haya. De lo mejor del festival, eso sí.

Emperor

(+ Leprous + Ihsahn)

Emperor

Leprous el polémico pero recomendable Malina abrían la veda con un set algo soso a últimas horas del viernes. El plato fuerte llegaría al Main Stage en plena tarde del sábado, con unos Emperor reactivados que estan celebrando su segundo largo Anthems to the Welkin at Dusk (2017) en su totalidad para las delicias del sector blacker, amen de un encore que incluía "Curso You All Men!", "I Am the Black Wizards" e "Inno a Satana". Cerrando el festival y antes de Europe, la figura del black sinfónico presentaba Àmr ya con su nombre en solitario, Ihsahn. Nos quedamos con el segundo bolo.

Bombus


Bombus

Concidiendo con Kreator es increíble la afluencia de público que tuvieron los suecos. El Inferno Stage se llenaba durante una hora con la mezcla de hard rock, heavy metal, y garage -amén de otras influencias más extremas-, dejando algunos momentos estelares, aunque ninguno perteneciente a un nuevo trabajo que ya incluso dudamos de que vea la luz éste año. Abriendo con "The Poet and the Parrot" de su segundo largo, brillaban "Rush" o "Repeat Until Death" antes de que Feffe y Matte cerraran con "Deadweight".

At the Gates


Con permiso de Parkway Drive (cerrando el festival), At the Gates fueron quienes más polvo levantaron con sus moshpits. Empezando tarde, se dieron el lujo de tocar 10 minutos por encima de la hora, provocando más caídas de lo esperado en el centro del Helsinki Stage -por supuesto, siempre anecdóticas, con cientos de brazos tendiéndote ayuda si caías al suelo, el polvo no te lo quitaba nadie, eso sí-. Abriendo con el "To Drink From the Night Itself" que da nombre a su nuevo LP del que tendräiamos otros 3 temas más, el set se centró en Slaughter of the Soul, -con mencion especial a "Suicide Nation"- y en At War With Reality, aunque tampoco faltó "Kingdom Gone" de su primer The Red in the Sky Is Ours. Los suecos tienen muchos años de experiencia y eso se nota en el escenario, especialmente en Tomas "Tompa" Lindberg pero también en el nuevo, Jonas Stålhammar (guitarra). Es una pena que, aunque totalmente respetables y recomendables, sus últimos trabajos pequen de estar muy pensados para fans de su época clásica.

Gojira


Gojira ya estaban en el top del metal extremo, progresivo y sobre todo moderno en su última actuación en Tuska hace dos ediciones, y a día de hoy no hacen más que ratificar su posición y dejarnos con las ganas de que vuelvan ya con un follow up de Magma (2016). Cerrando la noche del sabado, los Duplantier abrian la noche con "Only Pain", uno de los 5 temas del último largo que escucharíamos junto a "The Cell", "The Shooting Star" y por supuesto "Silvera" y "Stranded".

Gojira

Los franceses siguen apostando y presentando su último trabajo pero no se olvidan de From Mars to Sirius (2005), seguramente su LP más popular al menos en cuanto a fanbase se refiere. La banda, que ya se mueve mejor en el escenario aunque sigue dejando claro que los temas de sus canciones -valga la redundancia- no son un juego. Serios pero muy agradecidos, los fotografos tenían que esperar un tema debido a la explosividad del set, que seguía con "The Heaviest Matter of the Universe" y "Love" Como encore, "Vacuity" (The Way of All Flesh, 2008).

Europe


Europe

Joey Tempest ha perdido voz pero el concierto de Europe en el Main Stage era cita obligada en un domingo que dió tregua por la falta de conciertos de interés. No era el caso y los suecos abrian con el "Walk the Earth" y el "Siege" de su último largo, centrándose durante la hora de concierto en hacer un repaso rápido a su discografía y por supuesto interpretando clásicos como "Rock the Night", "Cherokee" y "The Final Countdown" de su disco estrella. Hasta nos entraron ganas de comprarnos una camiseta.

Parkway Drive


Parkway Drive

¿Parkway Drive? ¿Cerrando Tuska? La verdad es que no estamos nada contentos con los headliners de esta edición -Gojira aparte-, pero hay que decirlo: Los dieron la nota que no veas. Pirotécnia, un set de batería que no dejaba de dar vueltas con Ben Gordon desafiando a la gravedad, y lo más importante, un sonido limpio y potente envídia del resto de bandas líderes del metalcore. Reverence veía la luz hace unos meses y la verdad es que nos han entrado ganas de escucharlo de nuevo, aunque hay que decir que la banda gana en directo.

Para los que no se quedaron convencidos aún quedaba metal en Helsinki, incluyendo un clásico del metal finés: Lost Society (LxSx para los amigos) actuaban en la ciudad en uno de los afterparties, cerrando una edición de Tuska con la que lo único que podemos hacer es volver a recomendar el festival finlandés: No hay ninguno igual.

12 de julio de 2018

Crónica: Be Prog! My Friend 2018

Por fin llegó el ansiado fin de semana marcado en el calendario desde septiembre de 2017 cuando adquirí mi entrada a ciegas en cuanto a cartel se refiere pero confiado tras las dos espectaculares ediciones precedentes en las que lo gocé cual niño con juguete nuevo. Y una vez más, los organizadores no defraudaron ya que sólo con volver a ver a mi venerado Maynard James Keenan en tan idílico entorno, 14 años después que se dice pronto, de ver a A Perfect Circle en su última fecha española tras su largo paréntesis y de nuevo en compañía de mi querido hermano y mentor musical, merecía la pena y además incrementó exponencialmente el carácter especial y épico del evento.


Fecha: Viernes 29 y sábado 30 de junio de 2018
Lugar: Poble Espanyol, Catalonia, España
Texto e imágenes: Charles Vástaguess

Viernes


Tras la obligatoria penitencia progresiva ya parte del ritual del paseo bajo la solana desde la estación de Sans hasta el hostal (aquí he decir que esta vez sí que di en el clavo) y previa ingesta de calorías para abastecer a un regimiento, estábamos ya camino al monte excitados por volver a atravesar las puertas del Poble Espanyol cual ariete en la toma de un castillo.

Persefone


Para nuestra sorpresa, una larga cola de acceso nos estaba esperando, mucho mayor que en ediciones anteriores, por lo que echamos mano de nuestro sherpa y seguimos ascendiendo hasta ocupar pacientemente nuestra posición, a la vez que examinábamos con curiosidad los rostros de nuestros compatriotas y admirábamos las variopintas camisetas que portaban. Seguíamos en fila india todavía cuando comenzó a sonar la primera banda del cartel, los andorranos Persefone, hecho que normalmente me produciría un inmenso cabreo por perderme uno de los conciertos, pero que en este caso, tras haberles visto hace un par de meses en el festival Progstureo en la sala Caracol de Madrid, no me provocó nada más que indiferencia: su música no me hace sentir absolutamente nada pese a su admirable entrega en el escenario, las canciones resultan muy repetitivas, abusando en exceso de los estribillos con el doble bombo a todo tren (la trillada "zapatilla"), solos de guitarra de gran destreza pero carentes de alma, un cantante demasiado de pega que en mi opinión intenta emular a J.Molly (Hamlet) sin éxito, no llegando a las cotas más melódicas, siendo el teclista el encargado de paliar estas carencias. Ya dentro del recinto, presenciamos aproximadamente la mitad final del concierto donde mis prejuicios se reafirmaron, por lo que empleé este tramo en comprobar que todo seguía en su sitio y en adquirir las fichas de los coches de choque que me iban a servir como moneda de cambio para catar mis añorados tragos de Moritz.

Baroness



Los siguientes en aparecer en escena fueron los americanos Baroness, una de las sorpresas del cartel al no poderlos encasillar dentro de la escena progresiva, pero que sin duda tenía muchas ganas de presenciar su enérgico directo, cuyo epicentro musical se focalizada en el género sludge metal con brochazos de stoner. Con los rayos de sol cayendo a plomo sobre las tablas, abrieron su descarga con el pepino "Take My Bones Away", donde ya desde el inicio el frontman John Braidley y la gran Gina Gleason -única mujer dicho sea de paso en subirse a las tablas en esta edición- junto con sus secuaces nos metieron el subidón en el cuerpo. Repasaron sus hits más conocidos: "March To The Sea", Shock Me, A Horse Called Golgotha, Eula... donde todas las canciones sonaron a la perfección, mención especial a Gina Gleason, inconmensurable a la guitarra y magnífica en los coros. En definitiva, una banda con una vitalidad sin límites que te inyecta adrenalina a granel e inmejorable pistoletazo de salida para lo que estaba por llegar.

Pain of Salvation


Con el caloret por fin dándonos algo de tregua, el turno era ahora para una de las bandas más esperadas del festival, los suecos Pain of Salvation o lo que es lo mismo, la banda del polifacético y genial Daniel Gildenlöw, que volvían a nuestras tierras con la second leg de su gira presentación de su magnífico último álbum In The Passing Light of Day. Ataviado con un chándal, llegado directamente de su rutina con la barra de dominadas y el press de banca, el élfico frontman salió a la palestra junto a su séquito bajo una atronadora ovación. Comenzaron a apreciarse los sonidos del respirador artificial -que tiene su origen en el periodo de convalecencia de Daniel debido a una extraña enfermedad que a punto estuvo de mandarle al otro barrio y que es el cimiento sobre el que se sustenta su último disco- preludio de su emocionante "Full Throttle Tribe", empezando con esos memorables baqueteos desacompasados y con esos riff gordotes perpetrados por las guitarras de 7 cuerdas, donde la camaleónica voz de Daniel se funde en perfecta armonía con la música, manejando los tempos a su antojo y adaptándose increíblemente a los distintos devenires de los ritmos. Prosiguieron la descarga con Reasons, tremenda canción que me recuerda al más alocado de los registros de otro genio, Mike Patton. Uno de los momentos álgidos del concierto se alcanzó con el sentimental tema Meaningless, donde el escudero Johan Hallgren cumplió con creces en la ardua tarea de suplir a Ragnar en los coros, haciendo las delicias de los allí presentes.


Tras estos primeros temas incluidos en su último largo, comenzaron a caer canciones de su discografía más antigua tocando un par de temas del genial Remedy Lane -tocaron una de mis favoritas, la épica "Rope Ends" y un pica-pica del Road Salt, "Scarsick" y "One Hour By The Concrete Lake". Prosiguieron el show retomando su último largo, con el manto de la noche por fin arropando a los presentes, con el triste y melancólico tema de piano, batería y voz, "Silent Gold", seguida del trallazo "On a Tuesday", cerrando con la magestuosa "The Passing Light of Day". En resumidas cuentas, concierto redondo de los escandinavos, con el público a sus pies y despertando desde ya la curiosidad de un servidor por ver la siguiente vuelta de tuerca musical que seguro presenciaremos con su próximo álbum.

A Perfect Circle



Ya prestos para el plato fuerte de la jornada, el retorno de los míticos A Perfect Circle, el staff técnico se puso manos a la obra para preparar el show, colocando al fondo tres cilíndricas plataformas a modo de montañas de fichas de póker donde, se iban a situar, de izquierda a derecha, uno de mis ídolos musicales y capilares, Greg Edwards (Failure y Autolux entre otras), el alma de la banda, el amo y señor Maynard James Keenan, así como el genial baterista Jeff Friedl. Con todo dispuesto y un público expectante y emocionado ante lo épico del evento, comenzaron a tomar posiciones los miembros de la banda, situándose en la línea de fuego del escenario el otro pilar del grupo, el alienígena Billy Howerdel, así como el bajista Matt McJunkins.


Los baqueteos jazzísticos y el contundente piano con los que arranca la homónima canción del último disco de la banda Eat the Elephant (podéis ver mi review en el siguiente enlace), sirvieron de aperitivo para comenzar a palpar que la voz del maestro (esta vez ataviado con un completo traje rojo, chaleco incluido con el calor que hacía y su larga cabellera postiza elegida para la ocasión) sigue cantando como los ángeles, con esa voz que nos teletransporta a los rincones más oscuros y melancólicos de nuestro ser, acompañada por sus característicos movimientos hipnóticos, hicieron que el pueblo guardara un respetuoso silencio a la vez que se hacían patentes los rostros de incredulidad ante la perfección sonora de la que estaban siendo testigos. Prosiguió el espectáculo con "Disillusioned", donde Howerdel hizo aparecer sus credenciales, tema con unos apoteósicos puntos de inflexión donde la voz del divo se alzó a niveles que rozaban en el estremecimiento del fiel pueblo allí congregado. Tras estos dos temas, volvieron a los tiempos del Mer De Noms con la canción "The Hollow", donde mi mente viajó años atrás hacia aquel televisivo video en directo tan trillado donde figuraban Troy Van Leeuwen (ahora Queens of the Stone Age y guitarrista ahora ocasional de Failure), la atractiva Paz Lenchantin al bajo (ahora con Pixies) y la bestia de las baquetas Josh Freese, acompañados de un Maynard con pijama y un gorro de lana.

Siguieron la descarga con la maravillosa "Weak and Powerless", seguida del controvertido tema facilón "So Long, and Thanks for All the Fish", que sorprendentemente en directo me gustó más de lo esperado. Retornaron a sus inicios con "Rose" y "Thomas", donde el bajo de McJunkins sonó con una brutal contundencia. El siguiente tema fue la sorpresa del concierto, su cover de Depeche Mode, "People Are People", incluido en su álbum de versiones eMOTIVe. Continuaron con la oscura "Vanishing", con esa línea de bajo que te golpea el pecho sin piedad y esos detallistas arpegios de guitarra que crean una nebulosa misteriosa y adictiva, que sirvió de nexo de unión para la interpretación de mi tema preferido "The Noose", donde me vinieron a la cabeza recuerdos de ese increíble video en directo que incluía el DVD compendio de videoclips del grupo, Amotion, donde clavaron la emotiva y épica a más no poder parte final con un alargue de la canción que nos hizo entrar en pleno éxtasis con Maynard cantando un WTF "Happy Birthday" cuyo destinatario nos es aún desconocido. A mi hermano le dolía ya el brazo de tanto incrédulo codazo, cuando empezaron a sonar los primeros acordes de para mí otra de las sorpresas del show: la interpretación de la remezcla que hizo Massive Attack de su espectacular tema "3 Libras": Sí, jamás vi a una banda tocando una versión hecha por otros de una canción propia... me estalla la cabeza.

Volvieron a virar hacia su último largo, con Maynard advirtiéndonos de las triquiñuelas en la fabulosa "The Contrarian", prosiguiendo con esa crítica enrevesada hacía la política y la religión que deja caer en el tema más reconocible su último disco, "TalkTalk". El momento de mover el esqueleto llegó con la genial "Hourglass", con Greg Edwards a los mandos del sintetizador, Jeff y Matt dándole grosor a la base, mientras la voz pitufada de Keenan llegaba a las cotas más altas y nos hacía entrar en un gozoso trance. Tras la revitalizadora clase de aerobic, era el turno de la más metalera "The Doomed", para posteriormente regresar al Thirteenth Step, interpretando la remezclada "Counting Bodies Like Sheep to the Rhythm of the War Drums" (extracto del tema Pet), "The Outsider" y "The Package". Cerraron con la evocadora "Feathers", donde las cuerdas de Howerdel escupían sonidos infinitos mientras Maynard nos dejaba las últimas pinceladas de su aterciopelada voz cuyos ecos tengo por seguro que nos han de acompañar durante mucho tiempo. En definitiva, apoteósico concierto de dos horas de duración, superó cualquier expectativa, de los mejores a los que he tenido la suerte de asistir. Desde ya deseando el nuevo álbum de Tool y que los organizadores se los traigan en un próximo Be Prog!

Oranssi Pazuzu



Con esa sensación reconfortante de sólo con ver a estos tipos, ya ha valido la pena el festival al completo, quedaba aún una banda por hacer acto de presencia por el ovalado escenario y con la cual tuve un heroinómano enganche en los días previos al evento. Se trataban de los demoníacos finlandeses Oranssi Pazuzu. El sacrificio satánico comenzó con el tema "Kevät", donde se hicieron patentes algunos problemas de sonido que tardaron en subsanarse para desesperación del frontman, pero que igualmente enloquecieron al personal que permaneció en el recinto tras la desbandada de gran parte del público tras el show de APC. Tras esta canción que me trajo a la mente imágenes de ese cornudo Mola Ram con un corazón aún palpitando en sus manos de la película Indiana Jones y el Templo Maldito, siguieron la fiesta del pentagrama invertido con el tema "Tyhjä Temppeli", donde los pobres guitarristas no daban con la tecla para ecualizar sus múltiples efectos. Tras esos dos primeros temas, los finlandeses empezaron a descargar pepinazos de su último curioso y a la par fantástico álbum Värähtelijä, arrancando con mi preferido "Saturaatio", esa progresión infinita de sonidos que hacen perder la jodida cabeza y que culminan con una inquietante y repetitiva parte de batería mezclada con efectos que quitan el sueño. Tocarían otros tres temas del álbum, la tribal "Lahja" seguida de Havuluu" y "Vasemman Käden Hierarkia", dejando de lado para mi desgracia el tema homónimo del disco. En resumen, concierto discreto del grupo quizás minusvalorado por la perfección sonora que les precedió y por el cansancio acumulado que ya llevábamos en el cuerpo, vamos teniendo una edad...


Sábado


Plini


Dejada atrás la primera y más esperada jornada del festival, habiendo carricocheado como era menester la noche previa, todavía quedaban algunos platos fuertes imperdibles.
El día arrancó con el extraordinario guitarrista australiano Plini -Plini Manili para los amigos- y su banda de virtuosos poniéndose morenos, con su propuesta íntegra instrumental que abraza géneros que van desde el math rock hasta el jazz, donde el susodicho impartió una espectacular masterclass sometiendo a su extraña guitarra a todo tipo fechorías que hacían las delicias de los allí presentes y sobre todo de aquellos frustrados guitarristas amuñonados como un servidor, a la par de que sus secuaces no se quedaban atrás en cuanto a destreza con sus respectivos instrumentos. Sonaron sobre todo temas de su genial Handmade Cities, como la oda a Santana, "Every Piece Matters", la trallera "Cascade" con esos compases complejos que te dejan boquiabierto y la homónima canción "Handmade Cities". Una verdadera delicia para los oídos, todo sentimiento en cada nota. Ganas de verles en sala.

Gazpacho



Los siguientes en salir a la palestra fueron los noruegos Gazpacho, con su líder trofollesco Jan-Henrik Ohme a la cabeza, que se presentaban en el Poble Espanyol para presentar su álbum Soyuz. Abrieron con el genial tema "Soyuz One", de lo poco salvable en mi opinión de su plomizo disco, donde los fallos de sonido fueron calamitosos y destruyeron poco a poco el tema hasta dejarlo hecho trizas. Prosiguieron el show, ya con un sonido más decente pero con nula conexión con el público fruto de su extrema frialdad en las tablas, repescando temas de su álbum March of Ghosts ("Black Lily" y "Golem"), donde la voz thomyorkiana (salvando las distancias) del neutrógeno líder se iba afinando, ya con algún sonido de violín acompañando en ocasiones a la banda. Dejaron para el ecuador del concierto su hit más popular "Upside Down" para agonía y desesperación del personal, para finalizar con las cansinas "The Walk I", "The Walk II" y cerrando con la canción "Winter Is Never". En definitiva, única decepción del festival, con un setlist elegido malamente no apto para eventos de esta índole.


Sons of Apollo



Menos mal que teníamos para salvar la papeleta de este sopor a nuestro querido Mike Portnoy, con sus fantásticos Sons of Apollo, los virtuosos: Derek Sherinian (otro ex Dream Theater) en las teclas, Jeff Scott Soto en la voz, Ron "Bumblefoot" Thal en la guitarra y Billy Sheehan al bajo, estos dos últimos contando con dos mástiles en sus respectivos instrumentos, mención especial para la flipada total de la guitarra con un mástil fretless, además de contar con lucecitas LED para acabar de alucinar en colorines. Los maestros venían a presentar su álbum debut Psychotic Symphony.


Nos sacaron del letargo desde el primer segundo, con Portnoy de maestro de ceremonias (era su segundo año consecutivo viniendo al festival, la vez pasada junto con Haken y Eric Gillette interpretando Shattered Fortress, la suite de los 12 pasos) arengando continuamente al personal y apedreando sin piedad y con sobrenatural maestría la batería mientras hacía malabares con las baquetas y jugueteaba con el pivotante micro con el que hacía los coros a Soto. Tocaron casi íntegro su álbum debut, realizando continuas improvisaciones, con Bumblefoot haciendo verdaderas piruetas a la guitarra con una calidad y presencia descomunales, a la par que Sherinian se salía a las teclas, marcándose casi al final un epiquísimo solo. Despuntaron sobre todo los temas "God of the Sun", "Divine Addiction", la canción de cierre "Coming Home", donde Soto tuvo un momento estelar cantando a capella sin micro con fiel colaboración de los presentes, y la sentimental "Alive", dedicada a la memoria del fallecido Vinnie Paul. Sonaron también, cómo no, dos covers de Dream Theather, concretamente "Just Let Me Breathe" y el pepinazo "Lines In the Sand", ambas del Falling Into Infinity. Tremendo directo, enérgico a más no poder, con un sonido brillante.

Steve Hackett



Por fin llegaba la hora del cabeza de cartel de esta jornada, el Camarón de la Isla del Prog, el genio de la guitarra, inventor del tapping y ex-Genesis de la época dorada, Steve Hackett. El concierto se dividió claramente en una primera parte basada en su carrera en solitario, donde se coló una canción de la banda que formó con Steve Howe, GTR, y una parte final dedicada a la revisión de los clásicos de Genesis. Armado con su mítica e inseparable Gibson Les Paul, abrió el concierto con la instrumental psicodélica "Please Don't Touch", que nos dejó atónitos ante la meticulosa perfección del sonido. Prosiguió la descarga con "Every Day", con un inicio perfecto para enfundarse las mallas y comenzar a hacer aerobic como un poseso, pero que, fuera cachondeo, es una verdadera joya musical, se va poniendo seria a medida que fluye, destacando sobre todo las partes a coro donde Hackett demostró estar también en plena forma en esta faceta y unos solos de guitarra todo sentimiento que puedo decir desde ya que en contadas ocasiones he experimentado algo similar en un concierto, una verdadera pasada. Continuó con "Behind The Smoke", canción puro progresivo setentero con toques étnicos perteneciente a su último albúm es solitario The Night Siren. Llegó el momento para la canción de GTR, "When the Heart Rules the Mind", donde se evidencia un progresivo más ochentero que nos hizo mover nuestro ya entumecido esqueleto, donde el maestro interpretó la voz principal a las mil maravillas.


Prosiguió con su catálogo musical más personal hasta llegar a mi favorita, "Shadow of the Hierophant, perteneciente al genial Voyage of the Acolyte del año 1975, que se dice pronto, eludiendo la élfica primera mitad del tema, centrándose en la épica y oscura segunda mitad con esa guitarra a modo de violín acompañada de una apoteósica batería cargada de fills que fue verdaderamente orgásmico para un servidor y para el evidente público mayoritariamente talludito congregado.


Ya en el ecuador del show, salío a la palestra el Nad Sylvan -Buffallo Bill para los amigos- con una folklórica camisa negra con volantes, para dar el callo con las voces originales de Phill Collins -o simplemente Pil, para el taxista que nos llevó al evento- e interpretar en esta parte final los clásicos de Genesis. Abrieron esta tanda con la majestuosa "Dancing With Moonlit Knight", donde Nad nos dejó estupefactos con su clónica voz a la par que seguíamos alucinando con las partes de guitarra de Hackett. Sobresalieron además "The Fountain of Salmacis", la épica a más no poder "Firth of Fith" con esos geniales pasajes de viento, cerrando el concierto con "Los Endos". Genial concierto, un verdadero privilegio poder haber visto a esa leyenda vida que, pese a su edad, demostró estar atravesando una segunda juventud.

Burst



Para cerrar el festival, nos quedaba por ver a los suecos Burst, en un show de reunión sólo apto para nostálgicos, donde interpretaron sus temas más conocidos, como "I Hold Vertigo" o "I Exterminate the I", que fue demasiada tralla para el body de un servidor, ya para entonces mal acostumbrado por el maestro Hackett a la milimétrica perfección de la música y que por tanto, me resulto bastante indiferente, pese al evidente entusiasmo del personal.

En definitiva, una edición más del Be Prog! My Friend, de nuevo genial en la organización, con un amabilísimo staff, sonido casi sin ningún pero y que me atrevo a decir desde ya, que contará con mi presencia en la próxima edición.

19 de junio de 2018

Review: Ghost - Prequelle

La temática de Prequelle, cuatro trabajo de los suecos Ghost disco se centra en tiempos de la peste y en la capacidad de adaptación / supervivencia de la sociedad de la época, algo que a todas luces representa, al menos en parte, el drama del año pasado. Los ex-Nameless Ghouls demandaron al Papa con la consiguiente filtración de nombres reales y un sinfín de trapos sucios. Muchos eran los que daban por muerto el proyecto: Nada más lejos de la realidad. ¿Por qué iba a ser así? En dicha filtración se acreditaba que el 99% de la música de Ghost estaba compuesta por una única persona: Tobias Forge.

Ghost - Prequelle

Prequelle sigue los mismos derroteros de Meliora pero cambia la dureza para y apostar por temas con mayor pegada en conciertos sin descuidar una excelente composición. El sonido se acerca más al glam de los 80, con sencillos como "Rats" (canción de apertura) o "Dance Macabre" diseñados para quedarse en la cabeza desde la primera escucha, al igual que los coros de "See the Light" o "Life Eternal" (con la que cierran), baladas desde el primer momento imperdibles en la discografía de Ghost.


Con una duración superior a los 40 minutos, estamos ante un álbum que es incluso más largo que Meliora. Introducción aparte (de apenas 1 minuto), entre las 10 pistas destacan dos instrumentales, algo que algunos fans han criticado o considerado como hacer trampas. De nuevo, ¿por qué? Sumando más de 11 minutos, estamos ante dos temas que son de lo mejor del disco, con un "Miasma" que es una demostración de virtuosismo con un sonido muy prog y 70s (a lo Goblin) y que incluso incluye un solo de saxofón que en directo interpreta el mismísimo Papa Nihil. "Helvetesfönster" es más sosegada y tiene un tono tradicional sueco en el que Mikael Åkerfeldt (Opeth) contribuye con la guitarra acústica.

4/5


¿Está forzando Forge la llegada del grupo a radios de todo el mundo y a actuar en grandes recintos? Eso parece, o al menos así se siente con una campaña de márketing que ha llevado al Cardinal Copia a las portadas de revistas de todo el mundo, pero la buena noticia es que la música también parece vaticinar el advenimiento, con un LP bueno, bonito y accesible al que pocos fallos se le pueden sacar. A día de hoy Ghost es además mucho más que música, y uno no puede evitar imaginarse lo bien que puede quedar Prequelle junto a "Square Hammer" y el resto de clásicos de la banda sobre el escenario.

17 de mayo de 2018

Horarios de Download Festival 2018: ¿Te coincide algún grupo?

A falta de poco más de un mes para Download Festival, la organización ha confirmado los horarios y, como no, ya es trending topic del día en Twitter y demás medios sociales. Planificado de jueves a sábado como otros festivales europeos, facilitando el regreso a casa de gente que venga de otras provincias, esta edición 2018 se caracteriza principalmente por sus tres cabezas de cartel: Avenged Sevenfold, Guns 'n' Rosees y Ozzy Osbourne


Por lo que hemos podido ver, el día menos movido es el viernes, la única jornada donde una banda (Guns 'n' Roses) tiene reservado su tiempo de actuación para que nadie se los pierda. Podéis consultar los horarios al completo en la página web oficial o aquí mismo:



Download Festival 2018

Fechas: 28, 29 y 30 de junio de 2018
Lugar: Caja Mágica (Madrid)
Entradas: Ticketmaster (Abono 3 días 175€, 80€/105€ entrada diaria)
Más información: Download Festival

25 de abril de 2018

Review: A Perfect Circle - Eat The Elephant

Por fin, tras 15 largos años desde la publicación de su último largo (si obviamos ese compendio de versiones que conforman su álbum Emotive), vuelve unas de las bandas más importantes del rock/metal alternativo de los últimos tiempos a los ruedos: A Perfect Circle. Sus adeptos ya pensábamos que el señor Maynard James Keenan no saldría jamás de su retiro espiritual, entregado de lleno a la producción de vinacle en su rancho de Jerome (Arizona), al perfeccionamiento de su brazilian jiu-jitsu, a su proyecto musical más comercial (Puscifer) y a sus siempre excéntricas parodias humorísticas. Las expectativas por tanto eran muy elevadas, pese a que se empeñaran en quitarnos la ilusión con una decepcionante portada, donde aparece Maynard reconvertido en un gallego Nosferatu hipster.

A Perfect Circle - Eat The Elephant

Texto: Charles Vástaguess


Desde las primeras escuchas, podemos resaltar el perfecto maridaje entre las melodías y la más que nunca aterciopela voz del artista, hecho sobre el que se cimenta la totalidad del disco, con los riffs de guitarra (siempre con evidentes influencias de mis amados Failure) perpetrados por el alienígena alopécico Billy Howerdel en un papel algo más secundario que en los anteriores trabajos de la banda, dando más protagonismo a las teclas y a la electrónica, con unos baqueteos menos fieros e intensos pero si más hipnóticos, con ese bajo contundente marca de la casa que dota a su música de una perfecta oscuridad.

El disco abre con la homónima "Eat the Elephant", donde desde el primer segundo el divo nos sumerge en la más profunda melancolía, sincronizando a las mil maravillas su camaleónica voz con percusiones jazzistas y un piano contundente y evocador. Sigue en la misma línea con su segundo single, "Disillusioned", sin duda de los mejores temas, y la curiosa "The Contrarian". Cerrando esta primera parte, se deja entrever cierto guiño a sus anteriores trabajos con "The Doomed". El punto negro del disco viene a continuación con el tema "So long, and thanks for all the fish", con un rock demasiado fácil y previsible, que bien podría ser un hit imperecedero para bandas del calibre de Taburete.


Tras este lamentable lapso, retoman la senda del bien con los temazos "TalkTalk" y "By and Down the River", donde reflotan las mejores guitarras de antaño. Posteriormente, el largo continua con las un tanto insípidas "Delicious" y "DLB". A continuación viene la grata sorpresa para algunos como un servidor o el suicidio prematuro previa quema del álbum para otros, con la electrónica "Hourglass", donde las voces con vocoder llegan a límites incluso pitufados.

Cuando ya parecía que el disco no podía dar más de sí, aparece la genial y épica "Feathers", donde los riffs podrían perfectamente haber sido perpetrados por el gran Greg Edwards (guitarrista de Failure, que casualmente acompañará a la banda en la gira en detrimento del también genial James Iha), para terminar con pusciferiana "Get the Lead Out".

3.5/5

En definitiva, pese a las sospechas que siempre suscitan los regresos de las grandes bandas en estado comatoso, estamos ante un buen álbum, que jamás llegará a las cotas de calidad de sus antecesores, pero que no desmerece en absoluto y que, dicho sea de paso, merece que nos quitemos el sombrero el hecho de seguir arriesgándose a hacer algo nuevo y distinto en los tiempos que corren. Ya sólo nos queda esperar a ver cómo han envejecido sus directos en las dos citas españolas de este verano, con la mirada esperanzadora siempre dirigida desde ya a ese también ansiado regreso de Tool.